El Correo 28/01/2012 (edición impresa)

La Asociación Vasca de Patrimonio Industrial y Obra Pública (AVPIOP) ha pedido a la comisión gestora de Zorrozaurre que amplíe el catálogo de edificios que se salvarán del derribo por su capacidad para evocar la memoria de la ciudad y adaptarse a nuevos usos.

Aunque reconoce el esfuerzo realizado para preservar los pabellones, con quince ‘supervivientes’ que se incorporan a la operación urbanística, el colectivo advierte que el derribo de la torre de procesamiento químico de Mefesa, una auténtica «escultura industrial», supondría «una pérdida irreparable». También defiende la conservación de la nave de la Papelera del Nervión y apuesta por embellecer los paseos de ribera con «señas de identidad» como las cadenas de Vicinay.

Estas son algunas de las alegaciones presentadas por la agrupación al Plan Especial de Zorrozaurre, un proyecto que ha seguido muy de cerca desde sus comienzos. De hecho, en 2008 dos historiadoras del arte que pertenecen a AVPIOP realizaron por encargo de la comisión gestora un inventario de los edificios industriales que merecía la pena conservar.
Los dividieron en tres categorías y a la torre de procesamiento químico de Mefesa, con su conjunto interior de cubas y montacargas para tratar los metales, la catalogaron como del máximo interés. Construida en 1960, «es el único edificio máquina representativo de la industria existente» en la zona. Estaba llamado a convertirse en «un hito», pero ha quedado fuera de ordenación porque se interpone en el camino del eje viario de la futura isla.

Los expertos también abogan por la conservación de la nave de la Papelera del Nervión, «con su peculiar cubierta abovedada atirantada». Ha sido alquilada por La Hacería y se utiliza como escenario de cortometrajes y videoclips. Creen que estos dos edificios redondearían «el trabajo realizado en favor de la recuperación y puesta en valor de una parte importante de la arquitectura industrial de Zorrozaurre». Para los quince edificios que se conservan –destinados a convertirse en equipamientos o sedes de empresas– piden un régimen «de protección e intervención» que se incorpore al planeamiento.

La primera central térmica

El paisaje quedaría incompleto, en su opinión, sin algunas de las grandes máquinas y productos fabricados en esta zona, que aportarían «un gran valor» al nuevo diseño. Sobre todo les interesa el legado de Vicinay, que se trasladará a Sestao, por lo que significa la producción de cadenas «para la industria, lo portuario y lo marítimo, y por tanto para Bilbao y la ría».

Proponen exhibir al aire libre algunos de esos grandes eslabones y evitar «que se disfracen » las márgenes de la ría y el canal conservando norays, barandillas, escalas y embarcaderos «para salvaguardar su valor de conjunto».

La asociación también solicita la modificación del trazado del puente que unirá la isla con Zorroza para evitar el derribo «de uno de los más antiguos edificios industriales de la ría, con una fuerte presencia en el frente fluvial». Se trata de la antigua central térmica ‘Eléctrica del Nervión’, la primera de Bilbao, que alumbró tanto a la capital como a ambas márgenes de la ría. Ahora forma parte de las instalaciones de Sader, las más cercanas a la orilla.

La comisión gestora ha recibido esta semana 21 alegaciones al Plan Especial de Zorrozaurre. Además de los expertos en patrimonio industrial y algunos particulares, dos asociaciones vecinales –la que agrupa a los vecinos de la ribera y El Canal– y empresarios de la zona han presentado propuestas de modificación.

La aprobación definitiva del documento está prevista para mayo.