2 de diciembre de 2010

El Correo

Las fábricas grises de Barakaldo, los altos hornos de Sestao y los vestigios mineros de Abanto han supuesto tradicionalmente la cara menos atractiva de Vizcaya, el reverso del territorio histórico que no invitaba a enseñar con orgullo a los turistas. Hasta ahora. Los alcaldes socialistas de la Margen Izquierda reclamaron ayer al Gobierno Vasco un plan estratégico que permita recuperar el patrimonio industrial de su zona y promocionarlo de forma conjunta «bajo una marca común».

El secretario general del PSE de Vizcaya, José Antonio Pastor, se reunió ayer con los regidores socialistas de los municipios de las zonas fabriles para acordar estrategias comunes que sirvan para la conservación del legado de la Zona Minera y la Margen Izquierda. Para tal fin, proponen crear una oficina técnica común «que coordine a los Ayuntamientos implicados», la rehabilitación y la puesta en valor de la zona. Los regidores prevén que la iniciativa permitiría «generar actividad económica y puestos de trabajo».

La intención de los socialistas es aglutinar bajo la marca ‘Rutas del hierro’ las actuaciones de promoción del patrimonio. Entre ellas, proponen realizar visitas guiadas por los principales atractivos del patrimonio fabril e incluirlos en todas las guías de viaje de Vizcaya.