En Bilbao, los obreros, sobre todo los de la construcción, cabe suponer, comían donde y como podían: en un banco público, el quicio del portal ó la misma acera. Esto es lo que se deduce de la moción presentada por el “Capitular Sr. Horn para que se estudie la forma de habilitar en los puntos adecuados de la Villa locales donde los trabajadores encontrasen asiento, mesa y fuego para calentar sus comidas”. José Horn de Areilza (Filipinas, 1880 – Bilbao, 1936) era en 1913, cuando presentó la moción, concejal del PNV por Abando pero anteriormente, en 1909, había sido también alcalde de la Villa. El escrito del concejal José Horn decía:

Comedores de la empresa Averly, en San Mamés, junto al Astillero Euskalduna, en 1913.

 

“El escaso tiempo de que disponen los jornaleros para comer, y las largas distancias que tendrían que recorrer para hacerlo en sus casas, les obliga la mayor parte de las veces á consumir al pie de la obra, juntamente con su esposa ó con el hijo que se la ha llevado, su frugal alimentación, y para ello utilizan un banco público, el quicio del portal ó la misma acera.

Los días crudos de invierno, y aún los días lluviosos de todo el año, esta disposición ofrece graves inconvenientes, no solamente para la comodidad del obrero, sinó aún para su higiene, por los peligros que desde el punto de vista fisiológico ofrece la ingestión de los alimentos hechos á la intemperie en un cuerpo frio y sin el reposo conveniente. Y aún desde otro punto de vista dice poco a favor del ornato y hasta de la cultura de la población el espectáculo de los obreros comiendo en plena calle y revelando con ello el olvido en que se tienen los comedores económicos y los locales para que puedan en ellos comer bajo techado.

A juicio del Capitular que suscribe, no sería dificil ni costoso disponer de algunos locales, situados en los puntos mas estratégicos de la Villa, donde los obreros pudieran hallar aunque no fuese mas que una mesa, unos bancos y un poco de fuego para calentar la comida y no ingerirla en el cuerpo fría. Y hasta pudiera tal vez, sin necesidad de dispendios hallarse en edificios municipales sitios aprovechables para este fin. Al suscrito se le ocurren ahora los sótanos de la escuela de Concha, los locales de la antigua alhóndiga (por lo menos hasta que de ellos se disponga,) los de la calle de María Muñoz (hasta que se instalen los juzgados), y alguno que otro en el que, discurriendo mas despacio, pudiera pensarse.

En su virtud se atreve á proponer á V. E. que por la Comisión correspondiente se estudie la forma de habilitar en los puntos adecuados de la Villa locales donde, sin recorrer grandes distancias desde la obra los trabajadores, encontraren asiento, mesa, y fuego para calentar y consumir sus comidas.

V.E. en su vista resolverá lo que estime mas acertado.

Bilbao á veintidós de Febrero de mil novecientos trece.”

Comedores de la empresa Averly, en San Mamés, junto al Astillero Euskalduna, en 1913.

 

Poco después de presentar la moción, Horn adjuntó al expediente dos fotografías que había conseguido de lo que consideraba un comedor prototípico, el que la empresa Averly y Cia. que tenía sus instalaciones en la vega de San Mamés, justo en el límite con las del Astillero Euskalduna, que acabaría absorbiendo sus terrenos. En estas fotos, que nos informan acerca de las características de un comedor de empresa de hace un siglo, se pueden observar las mesas y bancos, una gran cocina económica y una alineación de lavabos sobre la cual un gran cartel enmarcado destaca la frase:

Es muy importante lavarse las manos antes de comer

La moción fue aprobada en sesión de 28 febrero 1913 y pasó a Gobernación que tras estudiarla la remitió el 13 de marzo “a la Dirección de Construcciones con objeto de que estudie y proponga los locales que pudieran destinarse al objeto que en la misma se indica.” El 7 de abril responde el Arquitecto Jefe de Construcciones:

A juicio del que suscribe los locales que pueden destinarse a comedores públicos para obreros, son:

Los bajos de las Escuelas de Concha, Berástegui, Ollerías, Urazurrutia, Tívoli y Olaveaga y la planta baja del edficio “Audiencia”.

Las obras necesarias en cada local serían: cierre por medio de tabiques del espacio destinado a comedor; mesas y bancos; instalación de varios hornillos pequeños de gas para calentar la comida (4 o 6 en cada comedor), instalación de gas; arreglo de los ensamblajes; establecimiento de uno o dos retretes.

Cada comedor, exigirá, a nuestro juicio, una persona encargada de su vigilancia, limpieza, etc.

Plano de la planta baja de las antiguas escuelas de Tívoli (J. Saracibar, 1880) con la situación del comedor para obreros proyectado en 1913.

Antiguas escuelas de Rívoli en las que se pretendía instalar un comedor para obreros (hoy parte de la Escuela Viuda de Epalza)

 

El 16 de abril Gobernación lo pasa a Construcciones y al Director de la fábrica de Gas para presupuestar las actuaciones y los arquitectos redactaron propuestas para la adecuación de las instalaciones en los colegios mencionados, algunas de las cuales, las elaboradas para los colegios de Tívoli (dibujada en rojo sobre el plano original del arquitecto Julio Saracibar de 1880) y de Olaveaga (también en rojo sobre el plano del proyecto de Gregorio Ibarreche de 1901) reproducimos a continuación:

Antiguas escuelas de Olaveaga proyectada por G. Ibarreche en 1901 (hoy centro cívico de Olabeaga) con la situación del comedor para obreros proyectado en 1913.

Antiguas escuelas de Olabeaga en las que se pretendía instalar un comedor para obreros (hoy centro cívico)

 

Pero así quedaron las cosas durante mas de dos años, hasta que el 18 de septiembre de 1915 el arquitecto ayudante informaba que:

En cumplimiento del precedente decreto debo manifestar a V.S. que aparte de los locales que se indicaba en el informe de esta oficina de 3 de Agosto del corriente año es difícil encontrar otros que, hoy por hoy, puedan utilizarse para instalar en ellos comedores públicos para obreros.

En el piso 1º del lavadero de la Perla el local que ocupaba la antigua Comisaría se utiliza en parta para depósito de camas y ropas de las Colonias Escolares y el resto podría utilizarse para establecer uno de los comedores, siempre qu dicho local no sea necesario para ampliar el citado depósito, asunto sobre el que convendría oir a la Comisión de Instrucción Pública.

Hay que advertir que el acceso a dichos locales se hace por el interior del lavadero lo que tal vez sea un inconveniente.

En el lavadero de Achuri, el local que hoy en día se destina a taller de los carpinteros, hojalatero y pintor de plantilla, podría utilizarse para instalar uno de los comedores. Cuando los citados talleres se trasladen al edificio de la antigua alhóndiga de Barroeta Aldamar o sea a principios del año próximo.

En la planta baja de las Escuelas de Marzana hay algunos locales de la Antigua Casa de Socorro que también podrían ser utilizados para establecer una cantina pero como dichos locales están en la actualidad ocupados con mobiliario de la Antigua Casa Cuna de Urazurrutia no quedarán libres hasta que se termina la construcción de la nueva Sala Cuna o sea hasta Mayo del año próximo.

Antiguo Lavadero de la Perla en el que se instaló un comedor para obreros (en la actualidad Centro Cívico en proceso de derribo)

 

Y ahora sí, el asunto logró salir adelante, aunque con un proyecto mucho menos ambicioso del planteado casi tres años antes: la Comisión de Gobernación informaba de la aprobación el 11 de noviembre de 1915 en el seno de la Comisión y la propuesta de acuerdo que finalmente sería aprobada por el Pleno el 18 del mismo mes:

“A virtud de moción presentada por el Capitular Sr. Horn, se aprobó por el Excmo. Ayuntamiento el proyecto de instalación de comedores para obreros.

Hechos por la Oficina de Construcciones los estudios relativos a locales que con dicho objeto pudieran utilizarse y presupuesto para su conveniente habilitación, hubo de dearse en suspenso la ejecución de la idea por falta de consignación en el presupuesto.

En el vigente, existe cantidad para ello, pero ha sucedido que la mayoría de los locales que se señalaron por la Dirección de Construcciones, como apropiados al objeto, han sido utilizados en otros destinos y al presente solo podría disponerse de parte del sótano de la antigua Alhóndiga de Barroeta Aldamar; del lavadero de la Perla, y en su caso, y si fuese compatible, con el proyecto de arrendamiento de los sótanos de las Escuelas de Concha.

Prescindiendo por el momento de este último, pues que el asunto se halla pendiente de estudio de la Dirección de Construcciones, podrían desde luego emprenderse las obras de hablitación de comedores en los dos primeros puestos; obras cuyo coste, según informes de la expresada Dirección, serían de 1.000 pesetas por cada comedor, o sean en junto la cantidad de 2.000 pesetas.

En su consecuencia la suscrita Comisión de Gobernación tiene el honor de proponer a V.E. el siguiente:

PROYECTO DE ACUERDO

Se autoriza a la Dirección de Construcciones para que bajo el presupuesto de 2.000 pesetas, proceda a la ejecución de la sobras necesarias para la instalación de comedores para obreros en el sótano de la antigua Alhóndiga de Barroeta Aldamar y Lavadero de la Perla.”

Antigua alhóndiga principal de Bilbao en Barroeta Aldamar en la que se instaló un comedor para obreros.

 

El asunto de los comedores municipales para trabajadores quedó cerrado el 3 de enero de 1916 cuando los arquitectos informaron de la finalización de las obras en el lavadero de la Perla y en la antigua alhóndiga:

“En cumplimiento del precedente decreto se ha procedido a la ejecución de las obras y construcción de las mesas y bancos necesarios para instalar dos comedores para obreros, uno en el piso 1º del lavadero de la Perla y otro en la planta baja de la Antigua Alhóndiga de Barroeta Aldamar.

Los trabajos de construcción de tabiques,  asfaltado del suelo, instalación de retretes y lavabos, etc, etc, del Comedor de la Alhóndiga de Barroeta Aldamar se encomendaron a los Sres Onandia y Garay, contratista de las obras de reforma de dicho edificio y la construcción de mesas y bancos para este comedor y el de la Perla, así como los trabajos de enlucidos, blanqueos, etc, de este último, se han llevado a cabo por administración.

El importe total de la instalación de ambos comedores (obras en los locales y suministro de mobiliario) han importado en total 2.152,99 ptas de las cuales 508, 88 corresponden al comedor del Lavadero de la Perla y 1.644, 11 ptas al del Comedor de la Alhóndiga de Barroeta Aldamar, debiendo advertir que el importe total de las obras ha excedido un poco de las 2.000 ptas que se fijaron como presupuesto para las mismas en sesión de 15 de Noviembre de 1915 debido a que, se han incluido en la liquidación del Comedor de Barroeta Aldamar, todos los trabajos de asfaltado, blanqueos, tabiques, ensamblajes, instalación de aguas, retretes, etc, comprendidos dentro del local de dicho Comedor.”

La situación de los comedores de la alhóndiga de Barroeta Aldamar (círculo grande) y del lavadero de la Perla de Barrainkua (círculo pequeño) en una vista actual de Google Maps.

 

El lavadero de la Perla, al que se hace referencia es el actual edificio de la calle Barrainkua que ha albergado hasta fechas muy recientes la Oficina Municipal del Distrito de Abando y que como hemos escrito en este blog se encuentra en proceso de derribo para construir un nuevo edificio de varias plantas. Como se puede ver, los lavaderos de Bilbao fueron utilizados con el paso de los años para otros muchos menesteres, aparte de su función principal.

La antigua Alhóndiga Principal de la Villa, la de Barroeta Aldamar, fue construida según proyecto del arquitecto municipal Joaquín Rucoba (autor también del Ayuntamiento y el Teatro Arriaga. Aparte de su utilidad principal y de albergar el comedor obrero, en 1916 también acogió a la Escuela de Capataces de Minas, que se había fundado en 1913 en los locales de la Escuela de Artes y Oficios (actual Instituto Emilio Campuzano). Sufrió un importante incendio en diciembre de 1937.

 

La Asociación Vasca de Patrimonio Industrial y Obra Pública conmemora durante el año 2017 el 35 aniversario de la  primera reunión de expertos en Patrimonio Industrial celebrada en 1982 en Bilbao y Barakaldo.

35 años de Patrimonio Industrial. 1982-2017